Nació en San Salvador, el 26 de Marzo de 1931. Tirso Canales, cultiva, la poesía, el cuento, ensayo, teatro y la crítica literaria. Además de haber viajado por varios países, ha sido articulista de el Diario Colatino, El Salvador; Director de la Editorial Universitaria, Universidad de El Salvador, 1987. Como poeta, “cultiva preferentemente el tema social que deriva a lo político”.

PUBLICADO


1959

LLUVIA EN EL VIENTO, Poemas

1966

EL ARTISTA Y AL CONTRADICCIÓN FUNDAMENTAL DE ÉPOCA, ensayo

1967

DE AQUÍ EN ADELANTE, poesía, colectivo con Manlio Argueta, Roberto Armijo, José Roberto Cea y Alfonso Quijada-Urías.

1968

ALGUNOS ASPECTOS DE LA FILOSOFÍA COMO UNA DE LAS FORMAS DE LA CONCIENCIA SOCIAL

1970

CRÓNICA DE LAS HIGUERAS Y OTROS POEMAS

1973

ARTURO AMBROGI, ANÁLISIS DE LA EVOLUCIÓN DE SU OBRA, Investigación Universidad de El Salvador, (Universidad de Costa Rica, 1979, Instituto de Investigaciones Sociales)

1977

CIEN AÑOS DE POESÍA EN EL SALVADOR (1800-1900) Investigación con Rafael Góchez Sosa, 1977

1978

ANTOLOGÍA DE TEXTOS, REVISTA MANATI, MÉXICO, Confederación de Escritores Latinoamericanos, CEL

1979

TIEMPOS DIFÍCILES, ANTOLOGÍA POÉTICA, Bogotá, Colombia, PUESTO DE COMBATE

1980

LOS CORONELES Y OTRAS TRAGEDIAS SALVADOREÑAS, CUENTOS, 1980, Costa Rica

1981

POEMAS DESDE LA PRISIÓN, escritos por presos políticos salvadoreños, ULTRACES, Costa Rica, Tico Editores

1982

EL SALVADOR: MASACRE, ULTRACES, Costa Rica, V Congreso Centroamericano de Sociología.

1982

SÍNTESIS HISTÓRICO-POLÍTICA DE LA DICTADURA YLA LUCHA DEL PUEBLO SALVADOREÑO POR SU LIBERACIÓN, Costa Rica, Tico Editores 

1982

LA POESÍA CON LAS ARMAS EN LA MANO, Costa Rica

1983

EL SALVADOR: DESAPARECIDOS – DESAPARECIDOS.... ULTRACES, Costa Rica

1984

DISCURSO SOBRE EL HAMBRE Y LOS HAMBRIENTOS, Poesía, ULTRACES, Costa Rica, Tico Editores

1988

LUCHA – PASIÓN Y GUERRA DE NUESTRO PADRE – HERMANO Y COMPAÑERO (EPOPEYA CUSCATLECA), Costa Rica, Tico Editores

1994

AMÉRICA LATINA, 500 AÑOS, PERO ANTES MILLONES MÁS, Revista La Universidad, Universidad de El Salvador, No.2 Editorial Universitaria

1996

CIUDAD SIN MEMORIA, Novela, editorial Yuayampopo, El Salvador

1997

QUIEBRA DE SUEÑOS DE GUERRA Y DE POSGUERRA, Poesía, Editorial Memoria No.4, El Salvador

1998   

OCCHI DI ROSA INFURIATA, Italia, Poesía, Español-Italiano

1999   

EL CONFLICTO, LAS CLAVES DE LA GUERRA Y OTRAS REALIDADES, Narrativa, Editorial Memoria No.6, Imprenta Criterio, El Salvador

1999   

SI ES VIDA TIENE QUE SER SUSTO, Narrativa, Editorial Memoria No.7, Imprenta Criterio, El Salvador

2005   

CRÓNICA DEL TERROR Y EL HEROÍSMO, Poesía, Editorial Memoria No.8, El Salvador

2005   

LUCHA, PASIÓN Y GUERRA DEL PUEBLO SALVADOREÑO, Poesía, Editorial Memoria No.9, El Salvador

2005   

LA POESÍA CON LAS ARMAS EN LA MANO, Poesía, Editorial Memoria No.10, El Salvador

2005   

DISCURSO DE NOSOTROS, Poesía, Editorial Memoria No.11, El Salvador

2007

Schafik Hándal, por la Senda Revolucionaria, Ensayo Histórico-político. Editorial Memoria No. 12,  El Salvador.

2008

CUIDAD SIN MEMORIA, Ensayo Histórico-Social, Editorial Memoria No. 13, El Salvador.

2009

¿QUE HISTORIA CONOCER PARA CAMBIAR EN EL SALVADOR? (Manual práctico de estudio para todo público) Ensayo Histórico, Editorial Memoria No. 14,El Salvador

2012 ORIGEN, EVOLUCIÓN Y EXPANSIÓN DE LA ESPECIE HUMANA EN LA TIERRA. (10 entregas de divulgación científica)  Editorial Memoria Nº 15.

TRADUCCIONES AL RUSO


1984
  • CIEN AÑOS DE POESÍA EN EL SALVADOR, EDITORIAL JUDOSHESTVIENNAIA LITERATURA, MOSCÚ, CON TÍTULO EN RUSO, AL ENCUENTRO DEL HURACÁN, LA POESÍA SALVADOREÑA DE LOS SIGLOS XIX-XX
  • POESÍA SALVADOREÑA CONTEMPORÁNEA, editorial RADUGA, Moscú.
  • POEMAS DESDE LA PRISIÓN, RADUGA, Moscú. Bajo el título ruso, DE LA POESÍA ANÓNIMA COMBATIVA, Traductor S. Gonchárenko

 

EN ANTOLOGÍAS


1974

CORMORÁN Y DELFÍN, ARIEL CANSANI, Argentina

1982

ÍNDICE ANTOLÓGICO DE LA POESÍA SALVADOREÑA, DAVID ESCOBAR GALINDO, UCA/Editores, El Salvador

1983

VOLCÁN, POEMS FROM CENTRAL AMERICA, ALEJANDRO MURGIA AND BARBARA PASCHKE, CITY LIGTHS BOOKS, San Francisco California, Estados Unidos, bilingüe inglés-español

1984

ANTOLOGÍA DE LA POESÍA SALVADOREÑA, Manlio Argueta, EDUCA, Costa Rica

1985

Las Armas de la Luz, Antonoligía de la poesía contemporánea de la América Central, Alfonso Chase, Editorial Costa Rica

1986

ROQUE DALTON, Serie Valoración Múltiple, Casa de las Américas, Cuba

1992

María Pomier, Quizás tu nombre salve, antología de la poesía salvadoreña, Bilingüe, francés-español.

1995

Antología del Cuento Salvadoreño, Gloria Marina Fernández y Francisco Góchez, UCA, El Salvador

1999

Antología del Cuento Centroamericano, EDUCA, Sergio Ramírez, Costa Rica

2003

2007

 

Revista Casa de las Américas No.232.

España, ESCOLES D´ALTRES MONS, KIM MANRESA, FOTOGRAFIA I  LITERATURA, originales de autores escogidos traducido al Catalán en Antología publicada por  C & Duke, España 2007, pags. 128/129

 

 

 

 

INÉDITOS

 

ALGUNAS ACTIVIDADES

Opiniones del Poeta Roque Dalton sobre Tirso Canales:

Los hechos del devenir, captados por la individualidad del Poeta están aquí con sus concepciones políticas y experiencias personales en forma lírica unas veces, y épico-revolucionarias, otras, predominado en los tipos de poesía que escribe. Su recordado Amigo y Compañero de literatura, de juventud y militancia política, Roque Dalton, escribió esto de él: Tirso Canales, militante revolucionario, ha sufrido en diversas ocasiones persecuciones y cárceles. Su poesía de corte político agitativo. Sus personajes, los mártires del pueblo, los héroes. Sus hechos, los de las grandes masas”.
ROQUE DALTON, EN LA REVISTA CASA DE LAS AMÉRICAS, No. 96  HABANA CUBA

 

Generación Comprometida surgió en 1956:

JUAN FELIPE TORUÑO, LA CARACTERIZÓ ASI:

El escritor e historiador de la literatura salvadoreña, Juan Felipe Toruño, en su obra Desarrollo Literario de El Salvador, carac­terizó como núcleo de la Generación Comprometida, en 1957 a este grupo de escritores entonces en cierne. Toruño escribió así: “La “Generación Comprometida”, Promoción en futuro: Al aparecer nuevas fisonomías en las letras salvadoreñas de jóvenes que salían apenas de la adolescencia, algunos de los que venían del 1950 acrecentaron sus ímpetus. Habían regresado de España intelectuales que estudiaron periodis­mo.  Y al recibir el refuerzo de sobre-excitados temperamentos, los de la generación del 50, sintiéronse obligados a proceder igual, con idénticos arrebatos y se autodenominaron “Generación Comprometida”. LópezVallecillos – en desacuerdo con su Biografía de un hombre triste, escribió en “Hoja”, marzo 1956: “La cuestión está en que nosotros, los que hemos venido después, no comul­gamos con las ideas de los intelectuales que han hecho y siguen ha­ciendo “literatura” en el país. Ellos han creído que la poesía es un medio de expresión para llorar desconsoladamente sobre las rosas, sobre los geranios, sobre los misales de la Academia donde el verbo pierde todo contenido, toda luz, todo mensaje”. Así sigue diciendo Toruño-.  “Sobre las Academias y peor, se expresaron Jean Cocteau y Pío Baroja. El primero es de la Francesa y el segundo fue igualmente académico”. “En cuanto a rosas y geranios, dónde quedaría entonces esto de Ló­pez Vallecillos? “El otoño es triste, como tu sonrisa. Yo no sé por qué el viento se disfraza de niño mientras lloran en lo alto las estrellas, Ni siquiera sospecho si los celajes tienen hundida alguna pena, sólo sé que fría y pálida, la tarde cae como sombra azul sobre los árboles” (167) Continúa Juan Felipe Toruño: “Aspectos de esa declaración del “compromiso”: “para nosotros la literatura es esencialmente una función social”… “La Generación Comprometida sabe que la obra de arte tiene necesariamente que servir, que ser útil al hombre de hoy”… “Los movimientos literarios que han tenido como fór­mula el escribir mucho para no decir nada, han manoseado las palabras, han desvirtuado el alto contenido de la letra”… “La Generación Comprometida” ha dejado de creer en la parroquia pa­ra entregarse al cultivo del ensayo, de la novela, del cuento, del poema con raíz y aliento universal”… Juan Felipe Toruño, sigue diciendo: “Y como lo anterior, una serie de propósitos excelentes; pero hasta el momento, tanto algunos de esa generación como de la nuevesita la que reforzó en 1955- se han inclinado a la amargura, al desaforo, al ir de uno a otro punto sin asidero. Quisieran que todo estuviera bajo el imperio de sus principios y actitudes, a manera de monopolio del conocimiento sin conocimiento.  Lo que no está con ellos está contra ellos. Demuestran la amargura en afiebramientos y contradicciones.  El ímpetu aúnase al esfuerzo que hacen suponiendo que eso será todo. Y como no logran lo que quieren, se lanzan inútil y afanosamente contra los mayores.  Una manera dogmática per se, demagógica, tornando en política lo que debería ser realización de ideal. Les distingue el impulso. Poseen arrestos, como toda juventud irreflexiva. Hacen poesía y escriben prosa, artículos en perió­dicos y donde haya oportunidad. Un día así como el manifiesto anterior de Vallecillos, los de la más reciente avalancha se lanzaron contra el canto, contra la ro­sa, contra lo que no fuera el hombre, su raíz social y su necesi­dad y dijeron al “poeta melancólico” “vete por Dios al desierto (168) pero salió al frente Geoffroy Rivas, a quien ellos respetan, para decirles: “Tienen miedo del canto. No quieren que la rosa diga su rojo estruendo ni que la estrella pura establezca desnuda su temblor. Tienen miedo del grito que levanta su espiga, del aroma sin sombra, de la verdad en flor. Tienen miedo del canto. Tienen miedo” (169) Ante tal reproche y a la vez reconvención, Roque Dalton García, dinámico, agudo, belicoso, cambió de tono para: “Hay que cantar, hay que cantar, hermanos! Hay que cantar hasta que cante el tiempo! (170) Esta juventud se ha emplazado y tiene que trabajar, si en reali­dad se responsabiliza.  Los del oleaje reciente son Roque Dalton García, Roberto Armijo, René Arteaga, Elmer Trujillo, José Manlio Argueta, Fernando Melara Brito, Tirso Canales, José Roberto Cea, Aristídes Larín, René Araujo Solis, Abel Salazar Rodezno y los que quieran agregarse con el ímpetu ista de ellos. Ahora bien: intenciones, deseos de que se supere el hombre someti­do, libertad, todo magnífico dentro de lo que debe mantenerse en acción vital; más la poesía y las letras son todo eso y más y no se les puede someter a un carril invariable. Y si quien mantiene una posición y con ella ajusta sus letras, me­jor; pero los propósitos siguen una dirección y la realidad otra, se desacredita el empeño y se engaña con una falsa actitud.” (Págs 426/429) COMENTARIO DE TIRSO CANALES De los mencionados aquí por Juan Felipe Toruño, se mantuvieron y desarrollaron como poetas y escritores, autores de literatura artística, todos, menos Elmer Trujillo, Fernando Melara Brito, Abel Salazar Rodezno y Aristídes Larín que se graduaron de abogados y -se dedicaron a ejercer su profesión.  Todos los demás abandonaron los estudios formales incluso el propio López Vallecillos, y se dedicaron al trabajo revolucionario que compartían con el literario. El grupo mencionado por Juan Felipe Toruño, fue, juntamente con Italo LópezVallecillos, el que se unió aún más ideológicamente y formaron el núcleo central de la que sería históricamente conocida como la Generación Comprometida; y que el propio López Vallecillos bautizó de ese modo.  Del grupo de 1956 son también Otto René Castillo y Arqueles Morales, jóvenes poetas guatemaltecos que durante su exilio aquí, en El Salvador, se unieron al Círculo Literario Universitario. La Generación Comprometida no fue únicamente una generación en el sentido sociológico, sino un movimiento cultural amplio donde descollaron poetas, escritores, pintores, oradores, actores, bailari­nes, dirigentes estudiantiles, dirigentes obreros, dirigentes po­líticos, dirigentes magisteriales y gremiales que alcanzaron reconocimiento merecido a nivel nacional. Sin embargo, como los acontecimientos políticos eran los que estaban en el centro de la época, la Generación Comprometida se perfiló de manera inequívoca por la participación política de sus miembros, y en esta actividad los literatos sobresalieron, como poetas, y escritores y como activistas y dirigentes revolucionarios, quien más quien menos, a nivel nacional, unos moderados y otros radicales, pero marcharon camaraderilmente através de décadas de tormentosa historia. Los propios miembros del núcleo de 1956 que tomaron el centro de la Generación Comprometida, juntamente con Italo López Vallecidos, Roque Dalton, Manlio Argueta, Tirso Canales, José Roberto Cea, Al­fonso Quijada Urias (Grupo de la Editorial Universitaria) José Na­poleón Rodríguez Ruiz, Miguel Ángel Parada, Camilo Minero, Jorge Cornejo y René Araujo Solis, reconocían como sus compañeros de la Generación Comprometida, a los siguientes, comprendidos en esta histórica lista de 1961. Italo López Vallecillos, Roque Dalton, Manlio Argueta, Tirso Canales, José Roberto Cea, Roberto Armijo, Camilo Minero, René Araujo Solis, Miguel Ángel Parada, Mario Flores Macal, Jorge Campos, José Napoleón Rodríguez Ruiz, Jorge Arias Gómez, Ricardo Bogrand, Jorge Cornejo, Alvaro Menén Desleal, Hildebrando Juárez, Armando López Muñoz, Rafael Góchez Sosa, José María Cuellar y Alfonso Quijada Urías Veintiuno en total, era el activo que los mismos del 1956, registra, como membresía. Como puede verse, la Generación Comprometida se cohesionó como agrupación de afinidad ideológica, a lo largo de 10 años, y de ese modo continuó trabajando en la línea ideológica de izquierda, gra­dos más, grados menos, como ya dijimos.  Pero hay que destacar en ellos que siempre fueron solidarios, y no se ha conocido en ninguna fecha, que tuvieran divergencias políticas e ideológicas.  Siempre funcionaron en uno u otro matiz de la izquierda y sus posiciones -formaban una amplia gama que iba desde las posiciones democráticas formales, nacionalistas, revolucionarias, radical y comunista.  En ese sentido la conducta de estos intelectuales, fue y  sigue  siendo ejemplar, pues no quebrantan su vieja amistad, y durante el conflicto armado, todos los que aún vivían jugaron papeles importantes empujando la causa que 40 años antes los había unido. Aún hoy, los que sobreviven se reúnen amistosamente, como en los tiempos en que estaban todos, y aunque sean militantes de la política como siempre fueron, ya que en eso nacieron literariamente, nunca discuten de política, aunque hablen de la materia o intercambian opiniones. Por lo general siempre hablaron y hablan hoy de literatura, de novedades literarias que todo el tiempo fue un distintivo de ellos; hablan de historia, anécdotas, recuerdos de sus compañeros que es ca­si invariablemente el tema recurrente, y con justa razón.  Conversan, pues, de temas similares y de ordinario relacionados con la literatura, y que de veras tienen de qué hablar con respecto al tema. Todas estas vivencias son frutos de viejas siembras amistosas, hechas en el filo de la historia, en la cresta de los acontecimientos de los últimos cincuenta años de tormentas políticas, de persecuciones policíacas, de carceleadas frecuentes y exilios en diversos países. Pero que eran tercos, tenaces y puganaces, lo dicen sus hojas de servicio cívico y patriótico.  En todo afloraba la solidaridad hasta hoy mantenida.  Buen ejemplo y muy ilustrativo es la propia no­vela de Roque Dalton, Pobrecito Poeta   que era yo, en la que numerosos personajes, son sus compañeros de Generación, con sus propios nombres, Alvaro, Tirso, Manlio, Armijo, Raúl, (Raúl Castellanos), o sea que organizó su narrativa con personajes reales, que vivieron y viven una gran época preñada de revolución, y desde ese punto de vista, Pobrecito Poeta que era yo, es una novela histórica y testimonial. Resumiendo, podríamos decir que la Promoción Literaria de 1956, se juntó con algunos que fueron miembros del Grupo Octubre, éstos llegaron desde atrás, (cinco años) y otros, llegaron desde adelante por su juventud (Quijada-Urías y Chema Cuéllar), o que se incorpo­raron posteriormente (Góchez Sosa).  Entre todos dieron cohesión y estabilidad a la agrupación que en opinión de Luis Gallegos Valdés, (Panorama de la Literatura Salvadoreña), “El advenimiento de la Generación Comprometida, fue todo un acontecimiento en nuestra vida literaria.  Sus componentes traían el ímpetu, la ilusión, la fe en el progreso social, eran iconoclastas; traían el mensaje de acercarse al pueblo e insistían en proyectarse sin vacilaciones en nuestra vida intelectual, política y social. Que más puede pedirse a los jóvenes cuando tal empresa acometen sin temores ni inhibiciones? Sin embargo, los jóvenes suelen ser casi siempre injustos, y ellos, si no todos, al menos algunos de ellos, lo fueron al querer hacer tabularasa de lo hecho por generaciones anteriores en un medio, si no hostil, por lo menos difícil para el desenvolvimiento cultu­ral.  No escaparon a esta ley de toda generación ascendente: romper de un tajo con lo anterior: ideologías, obras, personas, programas. Pero no sólo observé a este grupo pugnaz y deseoso de afirmarse, si no que fui de los primeros, si no el primero (perdóneseme la inmodestia si la hubiere) en darle la bienvenida en una forma cordial -optimista, tónica. Que más adelante polemizara con el grupo, nada -tiene de particular. Yo entonces era joven y, sí lo hice, como un compañero de ruta que salió más temprano. Págs. 419 / 420. Entre otros, Luis Gallegos Valdés, polemizó con Manlio Argueta, éste publicó una serie de artículos bajo el título “Buenos días don Luis” en la página literaria de la Prensa Gráfica que dirigía Luis Mejía Vides, a quien la Generación Comprometida apreciaba y aprecia mucho. Con respecto a Luis Gallegos Valdés, valoramos altamente su labor intelectual, y como amigo y compañero lo apreciamos en vida; y tanto a él como a Juan Felipe Toruño, les rendimos el más sincero homenaje de agradecimiento por la comprensión que tuvieron con aquella belicosa Generación. Nobleza obliga: que el recuerdo hacia ellos sea impercedero. San Salvador, 12/12/1994 TIRSO CANALES

 

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